domingo, 22 de abril de 2007

WEB 2.0 ¿AUTONOMÍA O INTELIGENCIA COLECTIVA?

Inteligencia Simultánea

Es innegable que las nuevas generaciones tienen una nueva forma de relacionarse con la información y la tecnología. Hace algunos días le escuché decir a una amiga: “los jóvenes de hoy nacen con el chip tecnológico incluido”, y parece que es cierto.

Este chip 2.0 los pone en ventaja tecnológica en relación con las pasadas generaciones, quienes, rezagadas, buscan abrirse un espacio entre las tecnologías y los jóvenes.

Si miramos la mayoría de los objetos que cotidianamente nos rodean encontraremos cada día mas componentes tecnológicos y una dependencia total hacia ellos. Marshall McLuhan establece su “Galaxia Gutenberg” como la capacidad de la imprenta para multiplicar las informaciones visuales hasta someter al hombre a una organización lineal. Afirma que esta galaxia quedó disuelta en 1905, sucediéndole la “Galaxia Electrónica”, donde nombra a un Homo Typographicus, diría yo más bien, un usuario de las facilidades que la tecnología posibilitó. Al impulsar la especialización en otras disciplinas y la clasificación de datos, la electrónica nos abre a la era de la simultaneidad, y con ella, más allá de la fragmentación cultural, se anuncia una nueva sociedad tribal planetaria: la aldea global.

A fines del siglo XX hemos pasado gradualmente del conocimiento evolucionado que se adquiere sobre todo a través del libro y la escritura, a un estado en el que éste se adquiere también a través de audiovisuales, de una modalidad de conocimiento en la cual prevalecía la linealidad a la inteligencia simultánea. La visión de hombre ya no es esquemática, sino que estará dada por la complejidad del pensamiento que se traduce en el ámbito del “holismo”, que según wikipedia , “es la idea de que todas las propiedades de un sistema (biológico, químico, social, económico, mental, lingüístico, etc.) no pueden ser determinadas o explicadas como la suma de sus componentes. El sistema completo se comporta de un modo distinto que la suma de sus partes.”

Del átomo al byte 2.0

La aparición de la Internet como medio de comunicación supone la revolución tecnológica, y es que World Wide Web Solo era considerada como una red global de datos que no suponía mayor riesgo para los medios de comunicación tradicionales, la sustitución de lo físico por lo digital, del átomo por el byte, lograría que el hombre prescindiera del papel como soporte de la información, pero esto finalmente lo que logró es que dejaremos de estar confinados, como lectores, al espacio en tres dimensiones. Con los “bits” escribimos no sólo textos y conceptos, sino también imágenes y sonidos.

Cabe aquí otro concepto, uno más revolucionario, donde se pone al alcance de cualquiera las herramientas tecnológicas para tener el dominio de la información, al igual que la imprenta fue reemplazada por las impresoras, ahora cualquier individuo con el conocimiento suficiente y un poco de creatividad puede hacer competencia con los medios tradicionales de comunicación, pues la plataforma se está democratizando gracias a la nueva conformación social de los ciudadanos digitales.

Coincidente con esta opinión, “Nicholas Negroponte establece el concepto de digitación de la información: Un bit no tiene color, ni tamaño, ni peso y puede desplazarse a la velocidad de la luz, los bits siempre han constituido el elemento básico de la computación digital, pero durante los últimos años hemos ampliado considerablemente nuestro vocabulario binario, a fin de incluir mucho más que números. Hemos logrado digitalizar cada vez más y más tipos de información diferente, como, por ejemplo, audio y video, representándolos reducidos a unos y ceros”.

Pero el concepto de la hipertextualidad, que es un sistema abierto contra la linealidad y el binarismo, nos lleva a pensar que no solo los unos y ceros son suficientes para componer la transmisión de información, pues la metodología de clasificación de esta información supone la necesidad de recomponer la forma de agrupar, clasificar e interactuar entre usuarios de la información en la red, aquí nace el concepto de la Web 2.0, según definición de Wikipedia , “nos referimos a una serie de aplicaciones y páginas de Internet que utilizan la inteligencia colectiva para proporcionar servicios interactivos en red dando al usuario el control de sus datos.”

¿Cómo se relaciona el joven con la información?


En realidad, mientras que el texto pierde cada vez más su linealidad y es explorado más como un mapa mental construido desde varios conceptos, la imagen virtual gana en temporalidad gracias a la tecnología, los celulares y cámaras digitales cada día están más al alcance y las herramientas tecnológicas, tanto de software como de hardware, posibilitan crear narrativas más cercanas a los usuarios, manifiesta procesos y se convierte en discursos.

El formato de texto utiliza una nueva modalidad discursiva que se compone de estructuras simples y coloquiales; apoyada en la funcionalidad, la lectura ya no es sólo por un texto sino también por audiovisuales. Los símbolos establecidos como componentes importantes, explícitos, de decoración del discurso son mas funcionales y se convierten en completos alfabetos, Ya no hay tiempo para gastar, la vida va muy rápido, cada cibernauta genera su propio texto que lo identifica con el grupo en el que participa; complementado por una mezcla de textos, colores, imágenes, etc.

Dichos textos pueden clasificarse como “meta-textos”, ya que posibilitan una producción capaz de ser leída en pantalla, ser impresa, guardada en formato digital y trasportado en su Ipod, portátil, teléfono móvil o enviada al otro extremo del planeta de manera inmediata, y como en el concepto de la Web 2.0 ser parte de un todo (cooperativo construido por gente que ni conocemos) en la forma de su estructuración, originando un nuevo escenario en las formas de leer y escribir.


Recuadro Algunos expertos americanos afirman que “la brecha tecnológica
entre categorías sociales también podría cerrarse en un par de generaciones”,
porque los niños se han vuelto casi “genéticamente” digitales.


Analfabetismo informático

El desempeño con estas nuevas tecnologías requiere un conocimiento específico, lo cual hace previsible que se genere el llamado “analfabetismo informático”.

El avance de las tecnologías supone entonces que quien no se encuentre al día con las nuevas tecnologías será relegado en la nueva estructura social, so pena de degradar a quien no dé tal salto a la categoría de arcaico, obsoleto e inútil socialmente.

A este nuevo ciudadano digital se le exigen no sólo unas nuevas habilidades, sino, además, una nueva conciencia; como ciudadano de la red se están conformando nuevos órdenes sociales que configuran estructuras de cooperación.

Las personas que se involucran con las nuevas tecnologías corren menos peligro de quedar desempleadas y percibirán salarios más elevados que los “analfabetos digitales”. Según Wired magazine una de las mas importantes revistas de tecnología, la tendencia de las empresa esta en desnudarse y compartir sus secretos con sus rivales y clientes, esto lo están haciendo blogeando sobre sus productos, incluso admitiendo sus faltas. Quien domine este tipo de tecnologías será mas atractivo para el mercado laboral, pues la tendencia de las empresas hacia temas como blogs y otras estructuras de generación de comunidad a sus productos cada día es más fuerte.

Podemos analizar el caso del tiempo.com y muchas empresas que comienzan a utilizar los blogs como herramienta de atención al cliente y para mejorar sus productos.

Los desamparados de lo digital, los menesterosos" son los adultos,
explica Nicholas Negroponte. Lamentablemente, la mayoría de los educadores de
hoy se cuentan entre ellos.


Jóvenes que no tragan entero

Hoy podemos encontrar a miles de jóvenes convertidos en Homo Usuarios, cada cual se relaciona con las tecnologías a su manera y comparte en comunidades que aceptan todo tipo de intereses, donde los lenguajes de su predilección son válidos, donde se expresan tanto con textos como con fotografía, audio o video.

Comunidades enteras construyendo conocimiento colectivo como Wikipedia, que es una enciclopedia libre construida con el aporte de muchos, la cual genera nuevos conceptos con el fin de ser compartidos. También desarrolladores de plataformas, colaborando con ingenieros para desarrollar herramientas de software libre construidas colectivamente; finalmente terminan convirtiéndose en espacios para que miles de usuarios desarrollen sus blogs.

Estos son apenas algunos ejemplos, de las innumerables herramientas que hoy en día se están gestando en este nuevo “supramundo” al cual se accede por medio de claves y direcciones, al cual, para participar, debemos comenzar a pensar como ciber ciudadanos y acogernos a los códigos sociales implantados y construidos colectivamente.

Cada quien tiene posibilidad de construirse un lugar en este nuevo ambiente, la construcción de blogs o bitácoras donde periódicamente se actualiza o comenta cronológicamente, con la posibilidad de comentar y ser comentado. Dependiendo de la temática o fin del blog se expresan opiniones y construyen colectivamente criterios.

En la vía de la participación, muchos jóvenes, ciudadanos de la red, han comenzado a tomar gran fuerza en el mundo de las comunicaciones. Los blog comentan los acontecimientos, dicen, “esto podría ser mejor”, evidencian casos y los ponen en la agenda de la Web, para que se discutan y, en comunidad, se encuentren las mejores soluciones.

Como un buen ejemplo de esa nueva manera de construir conocimiento, estudiantes del Politécnico Grancolombiano desarrollaron www.serviciocolectivo.com, un blog que espera construir “colectivamente” conceptos y soluciones basadas en inquietudes de los mismos estudiantes acerca de su universidad. La base es la participación. Todo estudiante de esta universidad debería conectarse a esta iniciativa para construir una comunidad participativa, que vela por su futuro y el de los demás, mientras a la vez se hace a las competencias necesarias para interactuar en el supramundo de la Web 2.0.

CREAR ACADEMIA PARA COMPARTIR

El hombre constantemente se reinventa, evoluciona, persiste, se contradice y, por último, se acomoda a los estándares sociales; como en un círculo vicioso, regresa a sus raíces. Es contradictorio encontrar en una sociedad completamente consumista, donde la supervivencia individual prima sobre la general, términos como ¬trueque o compartir.

Encontrar hoy en día a Robin Hood, en forma de hacker, armado de un portátil, usando tecnología WiFi y hablando de la web semántica, no es nada extraño entre los jóvenes inconformes con la manera como se hacen las cosas en relación con la comunicación, la publicidad, la economía, la política y hasta la misma relación social de los individuos en su planeta, un mundo que tiene que reinventarse para sobrevivir.

Siempre que escuchamos acerca de corrupción o de injusticia, o cuando simplemente no estamos de acuerdo con algo, también encontramos un término que todos conocemos pero nunca ponemos en práctica: participación ciudadana. Esa pequeña voz interior —que pocas veces se convierte en exterior— tiene algo que decir, pero casi siempre termina en el fondo de nuestra conciencia y preferimos culpar a un tercero de todo lo que pasa antes que tomar cartas en el asunto.

En un país como Colombia, con casi 4,7 millones de colombianos conectados, donde la brecha digital se cierra lentamente y la tecnología llega a pasos de tortuga, el acceso a la educación también es muy pequeño. Es indispensable que los pocos privilegiados que accedemos a una educación y contamos con tecnología asumamos una actitud crítica ante nuestra sociedad, uniéndonos a nuevos esquemas de lenguaje.

La construcción colectiva aporta un gran valor a nuestra sociedad. El uso de blogs y demás herramientas disponibles en la red, como instrumentos de comunicación colectivos y fuentes de investigación, permite que nuestros aportes sumen y se conviertan en grandes cadenas constructoras de sociedad, en herramientas de comunicación social que respondan libres de la presión corporativa ante acciones que vayan en detrimento del beneficio público, que busquen solucionar o denunciar todos los casos de interés particular.

En este mismo sentido, la construcción del conocimiento colectivo, en el caso de la educación, es afín a la universidad, es el análogo perfecto a la participación en la sociedad. ¿Por qué debemos repetirnos constantemente en afán por demostrar nuestra sobresaliente capacidad sobre los demás?, ¿por qué no sumarnos al esfuerzo colectivo si todos vamos para el mismo lado?
Herramientas como Wikipedia son el vivo ejemplo de la inmensa posibilidad de la colectividad, donde, en un trueque o intercambio no necesariamente monetario, los individuos comparten conceptos y contribuyen a la elaboración colectiva. De la misma manera que desde nuestras raíces los indígenas construyeron sus conceptos, debemos construir esquemas de comunicación que nos permitan escuchar y ser escuchados.

Entonces, ¿por qué no comenzar desde nuestro propio entorno a construir colectivamente proyectos multidisciplinarios que enriquezcan el aporte que, como universitarios, podemos hacer al conocimiento?, ¿por qué nuestro trabajo como estudiantes debe quedar sólo en una nota, estancando nuestras capacidades y necesidades, si puede formar parte de un gran desarrollo que construye sociedad y conocimiento?

Algunos movimientos sobre este tema comienzan a surgir en nuestro país; esfuerzos muy silenciosos que cobran cada día más adeptos. Temas como el creative commons —nuevo sistema de las licencias de derechos de autor con un esquema alternativo que permite a los creadores reservarse algunos de sus derechos legales y compartir otros con los demás— promueven un esquema para estimular el trabajo colectivo y ya están cobrando fuerza desde la academia y algunos sectores de la sociedad.Otros conceptos, como el copyleft, son la viva muestra de que hay inconformidad con los esquemas planteados, y son una propuesta para una nueva construcción de sociedad.

Adicionalmente a estos movimientos, la tecnología entra a formar parte integral de estas nuevas propuestas, pues facilita cada vez más y pone al alcance del autor las herramientas para hacer público su trabajo, sin necesidad de acudir a los grandes representantes que monopolizaban las industrias fonográfica, editorial y del video.

Es así como también muchas de estas industrias se dan cuenta de que no pueden luchar contra la corriente y deciden incursionar en el tema adoptando las filosofías del nuevo mercado; temas como el nuevo blog de la Casa Editorial El Tiempo (con su página web www.eltiempo.com) e industrias crecientes como las comunidades virtuales que comparten libremente información y conocimiento son la viva muestra de que algo está cambiando.

Entonces, si las cosas están cambiando, es mejor llegar primero a los cambios, porque el que golpea primero seguramente golpeará dos veces. Es así como el Politécnico Grancolombiano también incursiona en esta nueva filosofía adoptando nuevos esquemas que invitan al estudiante a desarrollar su autonomía intelectual, que le permitirá desarrollarse mejor en los nuevos esquemas de globalización, dándole así más herramientas para mantener una constante actualización en su área laboral.

En este orden de ideas, la universidad sugiere brindar a los estudiantes un mayor sentido de la responsabilidad, tratándolos como seres autónomos responsables y capaces de tomar sus propias decisiones, herramientas que en la vida laboral se convierten en indispensables bajo los nuevos esquemas planteados.

Muchos estudiantes, al salir al mundo laboral, se quejan porque cuando se enfrentan a su trabajo no aplican los conocimientos que adquirieron en la universidad. No es raro escuchar frases como “en la universidad no aprendí nada, ahora en el trabajo es donde estoy aprendiendo”; en este sentido el Politécnico Grancolombiano no busca llenar a sus estudiantes de conocimientos, que a la larga se reevalúan, sino lograr una actualización individual, el autoaprendizaje según las condiciones de su trabajo, para así lograr una mayor eficiencia y proactividad.

En el mundo laboral se necesita gente capaz de tomar sus propias decisiones, que enfrente los retos y proponga nuevas maneras de hacer las cosas —así como, en lo referente a nuevas tendencias, proponemos en este artículo—. Debemos cambiar nuestros esquemas para sobrevivir en un mundo laboral cada vez más competido. Esos cambios no los lograremos si aún nos dicen qué debemos hacer; comencemos desde nuestra formación convirtiéndonos en autónomos. ¿Por qué nos tienen que decir, por ejemplo, qué materias debemos tomar o a qué hora debemos almorzar?